¿Qué atrae la atención de tu mente?

Los hombres no son prisioneros del destino, sino prisioneros de su propia mente. Franklin D. Roosevelt

Generalmente somos prisioneros de nuestra mente, vivimos constantemente atados a nuestros pensamientos, a nuestras ideas, a nuestras creencias y a nuestros prejuicios, sin embargo, en el proceso de atención a nuestro presente, de vivencia en el ahora y de transmutación de todo aquello que representa negatividad en nuestra vida, es importante observar nuestros pensamientos y darnos cuenta de aquello que atrae a nuestra mente.

No pretendemos separar nuestra mente de nuestro propio ser como si fueran dos seres aislados, al contrario, son esencialmente dos polos que se unen y que forman parte de una misma existencia, sin embargo, la mente es un poco más compleja;  vive constantemente generando pensamientos, emitiendo opiniones, juzgando, razonando y produciendo una serie de ideas que no necesariamente nos llevan por un camino amplio ni sencillo de recorrer.

article_13766490814

Sin embargo, no es menester convertir nuestra mente en nuestra enemiga, al contrario, debemos aliarnos a ella, tener un ambiente atractivo para nuestra mente, un ambiente de paz, un espacio de luz que atraiga la atención de nuestra mente y la distancie de esos pensamientos insensatos e inútiles que no nos dan resultados satisfactorios bajo ningún concepto.

Si dominamos nuestra mente, vendrá la felicidad. Dalai Lama

 

Para ello es importante observar qué es lo que atrae nuestra mente, cuáles son aquellos pensamientos que llaman constantemente nuestra atención? Cuáles son las acciones? Cuáles son las influencias por las cuales nos dejamos llevar?  A qué afines nos unimos? En qué conversaciones nos distraemos y de qué formamos parte día  a día?… esta determinación de observar las situaciones que atraen la atención de nuestra mente, nos permitirá identificar hacia dónde nos estamos orientando consciente o inconscientemente.

1-sintomas

Lejos de engancharnos o identificarnos permanentemente con un pensamiento, menos aún si es un pensamiento destructivo o que nos genera alguna emoción de ira, odio, celos, envidia o cualquier sentimiento contrario a nuestro verdadero ser, que solo nos aproxima al sufrimiento, es importante más bien, observar atentamente esos pensamientos, pero a la distancia, sin hacernos parte de ellos, sin involucrarnos necesariamente.

Esta práctica nos permitirá tener un esbozó cada vez más claro en relación a las situaciones que atraen nuestra mente y esto nos permite actuar en consecuencia.

Es probable que la mente logre hacernos inteligentes, pero está mal equipada para darnos la felicidad, la realización y la paz. Deepak Chopra

 

Para iniciar la transformación de nuestra vida es necesario que controlemos nuestra mente, que reconozcamos nuestros pensamientos, que limpiemos nuestra mente y para ello es necesario que comprendamos con qué nos estamos identificando, qué es lo que está llamando nuestra atención y por qué situación nos estamos dejando envolver.

Una vez identificado, es nuestra responsabilidad  la prioridad y la importancia que le damos a cada pensamiento, si observamos que estamos empatizando con pensamientos que van en contra de nuestra noción de progreso, lo más sensato es que no nos identifiquemos con ese pensamiento, dejemos de ser parte de estas conversaciones, de estas situaciones y de este accionar que va en contra no sólo de los demás, sino de nuestra esencia de armonía.

1335047921511463

No se trata de ir sustituyendo de alguna manera, el pensamiento negativo por un pensamiento positivo, sino más bien por un espacio de silencio, de tranquilidad y de serenidad que nos permite encontrarnos con nosotros mismos, no es cuestión de cambiar los pensamientos de nuestra mente, no se trata de realizar un borrón y cuenta nueva y tener un listado de pensamientos positivos que llevar a cabo, más bien se trata de un espacio de silencio y de tranquilidad, de ir barriendo con esos pensamientos, de llenar nuestra mente con vacío, pero con el vacío del sosiego y de la serenidad que nos tiende un puente seguro para el encuentro con nuestro ser interior, en cuyo espacio no hay cabida para perturbación alguna.